Estoy en Christchurch, isla sur, Nueva Zelanda, estado laico de las Antipodas. Deben de ser las 8:30 p.m. del 23 de marzo de 2008, conmemoracion anual de la Resurreccion de Nuestro Senyor Jesucristo. Amen. No estoy en 1840, cuando los resentantes de su Graciosa Majestad firmaron el famoso Tratado de Waitangi con algunos caudillos maories. Mucho ha llovido desde entonces, y mas por estas latitudes.
Ya nos lo advirtio, dos dias antes, el duenyo del Backpacker: “aprovechad hoy para tomar toda la cerveza del mundo porque el domingo no se sirve alcohol en esta ciudad”. Y sono como si hubiera desenfundado el tipo mas rapido de esta orilla del Mississipi. Por mi parte, no le hice el mas minimo caso, pensandome a salvo de tanta mediocridad. Fue uno de los muchos errores de este viaje.
Hoy, a las 8:30 a.m., la ciudad ha amanecido con carteles que informan que, por este dia, impera la ley seca. Es una lastima que no aclaren la direccion del Al Capone en version vernacula. Repito: Christchurch, isla sur, Nueva Zelanda, ?estado laico de las antipodas? Menos mal que ahora estoy sentado en un restaurante italiano (Valentino’s) y, despues del fettuccini, me van a servir un coctel bien cargado. Ah, la piccola Italia!
Esto es la Iglesia de Cristo, amigo: una ciudad llana en un llano interminable que se repliega, abrupto, en un monte con teleferico (aunque no es el Monte Sinai, donde Dios dio a Moises los 10 mandamientos y, al parecer, la prohibicion de tomar en domingo de Resurreccion); tambien es un alojamiento con alemanes que se emborrachan a las 5 a.m. y no saben si se despiertan o se acuestan; travestidos que aguardan su turno en una calle desangelada; souvenirs que esperan la moneda japonesa en Colombo St.; y una catedral sencilla y coqueta, que es una de las joyas arquitectonicas de Nueva Zelanda, no mucho mejor que la parroquia de tu barrio, aunque mejor que la parroquia de la Florida, en L’Hospitalet, si que lo es. Tampoco nos pasemos.
Aunque este viaje da mas de si. Esta manyana hemos ido a Kaikoura y hemos visto ballenas, focas y muchisimos delfines. Te aseguro que ver cuarenta o cincuenta delfines jugueteando sobre la cresta de las olas ha sido increible. Es emocionante ver como rozan su espinazo contra el casco del barco o siguen nuestro rumbo unicamente como pasatiempo. No se si en otras partes del mundo se pueden contemplar tantos ejemplares a la vez. La foto que adjunto esta tomada en la cubierta del barco.
Manyana saldremos en un largo viaje que nos llevara hasta el lago Tekapo, en los Alpes neozelandeses. Querremos llegar al Mount Cook pero la travesia se hara harto fatigosa para Edu: son demasiados quilometros. Sera entonces el momento de comprender que en Nueva Zelanda el paisaje lo es todo; que el agua y el cielo son de un azul diamantino y que la luna, te aseguro, en la isla sur es de color naranja encelajado. Me he prometido regresar para hacer senderismo en esta tierra donde las nubes se encaraman a las cumbres confundiendose con la nieve.
Edu y Sonia -es mi opinion- se arrepentiran de este viaje. Creo que la isla sur no sera lo que ellos esperaban o, al menos, en relacion al dinero desembolsado por el billete de avion. Para Laura y para mi, el regreso de Christchurch sera comodo y deseado. Atras dejaremos un sur que es como un oeste: la ultima frontera de la salvaje Antartida.
NOTA: Tengo que anyadir que este viaje comenzo de una manera, digamos, un tanto accidentada (se puede oir tos seca de fondo mientras lees esta nota). Laura y yo somos dos panfilos -no se me ocurre mejor adjetivo que el nombre de un conquistador de Mexico, Panfilo de Narvaez- y nos presentamos en el Aeropuerto de Auckland para tomar el avion de las 6:30 a.m. En realidad, nuestros billetes correspondian al vuelo de las 6:30 p.m!!!!!! No tengo excusa. Para hacer tiempo, regresamos a Auckland y aproveche para saldar cuentas con la Sky Tower, una de mis asignaturas pendientes.

A.M. o P.M. disyuntiva racional.. dijo:
16 Abril 2008 a 11:49
En mi estancia militar, allà por 1997, me enseñarón la diferencia entre A.M. y P.M. con sus respectivos husos horarios. Desde entonces supe moverme como la serie de barrio sesamo, sin problema y aconsejaria al señor Alarife que volviera a leerse los husos horarios para poder dormir más horas y sin perder aviones jeje! Al menos, sabias llegar hasta la estación de Sants (Barcelona) y no como otros..jeje! nombre que guardaré bajo sumario e igual que garganta profunda, no lo descubriré hasta pasados 30años en que descubriremos al inclito autor de semejante fechoria jaja!
membretes dijo:
18 Abril 2008 a 8:16
Ya ves, amigo Juan: c’est la vie!!!!!!!