CORRESPONDENCIAS (JOAN)

Hi Jose,

Qué tal andas? Por lo visto te está sentado de perlas la experiencia oceánica, aunque tengas que levantarte a las ocho cada día. Debe de ser duro irte a la otra parte del mundo, ponerte del revés, y aun así tener que madrugar. Espero que de este modo tu inglés esté improving, le hayas puesto ya acento y conferido soltura, a pesar de las amistades mexicanas. Lo que está claro es que a tu vuelta habrás cambiado el acento. En cuanto a la bitácora, no veo yo que tus citas y referencias estén decayendo, antes al contrario. La mención a la escena del Planeta de los Simios, que todo quisqui ha visto gracias a Teléfonica o Vodafone o Amena —no recuerdo quiénes usaron las imágenes—, es impagable. En seguida te figuré yo en la playa, quitando, eso sí, el caballo y la solemnidad de la película. Lo que quería aprovechar este correo para darte cuenta de la reciente actualidad española, rosa, política y peligrosa, pero he echado un ojo a la bitácora y me ha parecido que andas ya súper informado, como si estuvieras por aquí, en fin. Y yo te diría que no le prestes a España demasiada atención, porque a la vista de tus fotos la pregunta es si no deberíamos irnos todos para allá.

Por lo pronto te mando un abrazo fuerte y mucha suerte. 

J.

Querido Joan:

Por lo que leo, has recibido, no se si con alborozo, mi referencia a la escena del Planeta de los Simios. Siento decirte que no eres el primero en comentarme esta cita, lo que me hace pensar que esto de que los fluidos cerebrales circulen del reves debe tener consecuencias que los cientificos estudiaran algun dia para evitar que nadie mas venga a esta parte del mundo, no vaya a ser que todos nos volvamos crazies.

Mientras tanto, y mientras los expertos deliberan, os recomiendo que os vengais todos para aqui, afrontando toda contraindicacion medica. Creo que estais perdiendo el tiempo en ese lugar impracticable que es Barcelona, al que solo voy a regresar porque tengo el billete comprado y, en las cuestiones de dinero, soy irreductible. Venios para aca, en serio, no perdais el tiempo. Aqui la gente cena a las seis, despilfarra los fines de semana en barbacoas y travesias por la montanya y no sabe muy bien que hacer para variar la dieta de hamburguesas y patatas “chips”. Una vez aclimatados, como si fuerais un kiwi, estareis en condiciones de espatarraros a las seis de la tarde frente al televisor, en una casa de madera de un suburbio triste y aislado, y decir pero que cojones estoy haciendo con mi vida, mientras un perro seleccionado geneticamente os lama las unyas de los pies. Ya ves, tampoco esta tan mal.

Cuidate mucho y recibe un abrazo,

J.

P.D: Ahora lo veo claro: debio de ser un anuncio de la omnipresente Vodafone la que me sugirio, subliminalmente, la escena del Planeta de los Simios.

Escribe un comentario