PEQUENYA EVOCACION DE MONTJUIC

Si me despierto y son las doce de la noche y disparan cohetes, no muy lejos, en alguna verbena de la bahia, y abro la ventana para contemplar surtidores y escaleras en rojo, verde, azul y naranja y la brisa del mar me sacude con aromas a salmuera y polvora fresca, me parece que estoy asomado junto a los canyones de tu castillo o a tu fuente veraniega de musica y color, o adentro del museo donde me toco cuidar de tus tesoros o a alguno de esos rincones especiales que he compartido tantas veces con mi sombra. 

Y despliego los dedos de la mano, todavia dormidos, y repaso tus barandas, farolas, bancos y fuentes y no echo en falta nada que no hubiera en el ultimo recuento, tal y como dispuse en mi testamento sentimental. Pensar que todo sigue ahi, inmutable, perenne, granitico, esperando mi regreso, atempera mi anyoranza y mis dos ojos, rojos del suenyo antartico, se dejan seducir por sus respectivos parpados, mis piernas me abandonan sobre el lecho y mi cuello deposita, dulcemente, mi cabeza de cara a la ventana.

Mientras reparo en como los operarios desarman y guardan, con mimo, cada calle en su funda, pasan los minutos, no sabria decir cuantos. Finalmente, los cohetes, como la brisa marinera, no regresaran y la luna de Auckland seguira sin ser duenya de si misma. Por Montjuic, a esa misma hora, se pueden distinguir los primeros rayos de un sol de mayo.

4 comentarios

  1. Montjuic solo me recuaerda a.. dijo:

    11 Marzo 2008 a 1:56

    Montjuic solo me recuerda a una vez con una ex mia que estabamos haciendo manitas entre los arbustos y sin darnos cuenta, estaba un pervertido mirón de esos que se estaba masturbanco cual mono en celo mientras divisaba nuestra panoramica amorosa. Mi ex se enfadó por no ir a por él para pegarle pero yo me reí porque me parece muy freak apostarse ahi todo el dia con el solo hecho de mirar parejas y como no tocó nada pués lo dejé correr. Ahora que si hubiese querido tocar, ahi se acababa el tema porque uno es muy clasico para compartir su trozo de pastel jeje! (mientras nos dejan comerlo, porque hoy en dia es muy dificil degustar un buén flambeado sin quedar salpicado con el almibar de la desesperanza y la traición). Ese es mi montjuic..

  2. membretes dijo:

    11 Marzo 2008 a 8:30

    Me alegra de que tambien tengas recuerdos, en cierto modo agradables, de la montanya magica.

  3. allende dijo:

    11 Marzo 2008 a 10:17

    A mi Montjuic me recuerda a tardes de domingo pasadas en el estadio, a la ilusión de ir subiendo por las escaleras mecánicas pese a saber que nos íbamos a congelar. Me recuerda a cómo me aficioné al fútbol un poco tarde, cosa que me hace lamentar de alguna manera los años “perdidos”. Montjuic me recuerda a la que fue mi mejor amiga y a la que ya apenas veo. Me recuerda también al llamado café con leche que vendían en el estadio a precio de cafetería de Paseo de Gracia y que apenas se merece el nombre; lo salva el hecho de que estaba muy caliente y daba ánimos para afrontar las segundas partes en invierno. Me recuerda a que en los dos años en los que iba al estadio (de manera intermitente) nunca vi una derrota. En resumen, no hubo tocamientos ilícitos ni lícitos pero también tengo recuerdos agradables…

  4. membretes dijo:

    13 Marzo 2008 a 8:16

    Evidentemente, los partidos de futbol forman parte de mis recuerdos de Montjuic, y quizas estan entre los mas emocionantes, pero tampoco pretendia ser exhaustivo en mi enumeracion. Montjuic para los barceloneses ha sido y es muy importante porque contiene la naturaleza, el deporte, la cultura, la muerte… Yo, a todo eso, le anyado los recuerdos personales de tantos ratos pasados en esa montanya cuyas luces, por la noche, se pueden contemplar desde mi balcon.


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